lunes, diciembre 02, 2002

Misión cumplida

Pese al cansancio, el sueño y los nervios, Gaceta Universitaria vivió al máximo el momento de la llegada a la Universidad de Kabul.

Mª Carmen Torrente. Fotos: Antonio Pardo. (Gaceta Universitaria, 2 de diciembre de 2002)Lo prometido es deuda. Tras muchos meses de esfuerzo, de conversaciones telefónicas y de negociaciones con el Ministerio de Defensa Español, Gaceta Universitaria vio cumplido el sueño de todos vosotros: que las 43,5 toneladas de material didáctico del millón y medio de universitarios españoles pudieran estar por fin en la Universidad de Kabul. Y todo ello, tras haber realizado un vuelo nada convencional y después de haber visto, de camino al campus, la miseria en la que vive el pueblo afgano.

Los momentos previos al encuentro con el rector de la Universidad de Kabul, Mohammad Akbar Popal, y con el ministro de Educación Superior afgano, Sherief A. Fayez, estuvieron cargados de nerviosismo, pero pronto los rictus cansados y de sueño comenzaron a cobrar vida. Y es que, al encontrarnos cara a cara con quienes habíamos estado conversando telefónicamente (comprobamos que el teléfono hace amigos) desde el mes de septiembre, todo fueron sonrisas y abrazos.

Al fin, el 23 de noviembre, conocíamos nuestras caras y podíamos hablarnos sin móviles vía satélite, gracias al apoyo constante del Ministerio de Defensa y el Ejército español. La relación ha sido tan estrecha en estos meses que una de las recomendaciones del Ministerio de Defensa español (la mujer occidental debe esperar a que el hombre afgano ofrezca en primer lugar su mano) parecía no tener sentido ante tanta efusividad.

La CNN cubrió nuestra llegada y la entrega de material

Expectante. Así fue nuestra llegada a Kabul. Y es que el aeropuerto no podía tener más gente esperándonos: No sólo el Ejército español, sino también varias cámaras de televisión, entre las que se encontraba la norteamericana CNN, que entrevistó, en la misma pista (los alrededores están peligrosamente minados), al director de Gaceta Universitaria, Alejandro Sopeña.

Una vez llegados a Madrid, hablamos con el ministro de Educación Superior, Sherief A. Fayez, quien nos contó la excelente cobertura que había dado la televisión nacional afgana a la llegada de las 43,5 toneladas que todos vosotros, más de un millón y medio de universitarios españoles, habéis hecho llegar a Kabul.

El campus se volvió loco

Una imagen vale más que mil palabras, y Gaceta Universitaria quiso que toda la comunidad académica afgana pudiera retener un momento como el vivido el sábado, no sólo en su retina, sino también en sus oídos.

Nuestros deseos pronto se hicieron realidad, puesto que tras haber acudido a una clase de español con diez alumnos de primer curso, y después de haber visitado la biblioteca de español en la Facultad de Filología y Literatura (que tiene ocho departamentos lingüísticos), nos encontramos inmersos en un numeroso grupo que iba creciendo por momentos. Y así, escoltados por los militares españoles y llevados prácticamente en volandas por los alumnos (cada vez que intetnabamos pararnos y hablar con alguien el Ejército nos llamaba la atención), llegamos a la entrada de la facultad, donde tuvo lugar el acto oficial de entrega de las 43,5 toneladas de material, llevadas por el Ejército español en once camiones. Y es que el campus se volvió completamente loco con nuestra visita.

Tanto fue así que parte de los redactores nos perdimos el comienzo del discurso del ministro por conversar e intercambiar impresiones en los pasillos de la facultad. El acto, así pues, no se quedó en una mera fotografía vacía y silenciada, sino que todos los implicados teníamos cosas que decir: el rector de la Universidad de Kabul, en representación de sus 7.000 alumnos; el ministro de Educación Superior afgano, en nombre de los 23.000 estudiantes de las seis universidades del país; y el director de Gaceta Universitaria, Alejandro Sopeña, la voz del millón y medio de universitarios españoles que aquella mañana no podían estar en el campus.

Todos los estudiantes allí reunidos formaron un círculo para escuchar en silencio las palabras del rector, que les informó detalladamente de todo el material recibido. "Estamos muy agradecidos por el trabajo que habéis realizado, y os garantizamos que se hará el mejor uso de todo", concluyó el profesor Popal, quien intervino en segundo lugar tras el ministro de Educación Superior afgano.

El último en hablar fue Alejandro Sopeña, director de Gaceta Universitaria, quien destacó los lazos de amistad creados entre los estudiantes españoles y afganos, e informó también a los alumnos de la carta enviada por la ministra española de Educación para ofrecer una serie de becas en España a profesores afganos.

Si hay un grupo de estudiantes que disfrutó de nuestra visita fue el de Shukriá Nawabi, profesora de 28 años que imparte clase de español e inglés. Ella también tuvo palabras de agradecimiento para Gaceta Universitaria, y para todos los estudiantes de nuestro país, e incluso no dejaba de anotar todo lo que se iba deciendo. A la hora de despedirnos, los alumnos se aproximaron a nuestros jeeps, con la esperanza de que los universitarios españoles volvieran a acordarse de ellos. El rector, por su parte, se quedó 'devorando' nuestros periódicos, tras haber insistido en que visitáramos el Auditorio, pero ya no había tiempo. La idea de una segunda visita cobró entonces más fuerza.