viernes, noviembre 15, 2002

Veto a la violencia en la televisión francesa

Los expertos exigen endurecer la clasificación de películas y evitar la aparición de delincuentes

Joaquín Prieto. París. (El País, 15 de noviembre de 2002). Una comisión asesora del Gobierno conservador francés publicó ayer un informe en el que asegura que la difusión de espectáculos violentos 'tiene un efecto neto sobre el comportamiento de los más jóvenes' y recomienda al Ejecutivo que se prohíba completamente la difusión de programas violentos o pornográficos 'en tramos horarios susceptibles de ser vistos por los niños, de 7.00 a las 22.30'. En la prohibición se incluyen los anuncios que contengan imágenes de ese tipo o títulos pornográficos. La comisión, de 36 miembros, está presidida por la filósofa Blandine Kriegel.

El informe no aporta investigaciones propias. Se apoya en estudios ya existentes para facilitar armamento teórico a los partidarios de ocultar la violencia y la pornografía en las pantallas. Apunta igualmente la necesidad de reducir el criterio 'laxista' utilizado para clasificar el cine y se apoya en el análisis de una misma relación de 102 películas en cuatro países, entre 1997 y 2000: de ellas, Francia consideró 'para todos los públicos' un total de 62, mientras el Reino Unido sólo clasificó así 29, Holanda 22 y Alemania 16.

El grupo propone un código deontológico para las televisiones, a fin de evitar que la pantalla se llene de estrellas del porno y de delincuentes o antiguos delincuentes. Critica, por ejemplo, una emisión consagrada a Patrick Henry, condenado en Francia por el asesinato de un niño, detenido en España recientemente y flamante autor de un libro. '¿Para cuándo el verdadero cara a cara organizado en directo entre el verdugo y su víctima? Éxito garantizado', ironizan los autores del estudio. Tampoco consideran conveniente que 'los justiciables' tengan acceso a la televisión mientras la justicia no se haya pronunciado sobre sus casos, situación que puede reducir a mucha gente al silencio durante quince o veinte años.

'Términos moderados'

Anticipándose a posibles críticas, el ministro de Cultura, Jean-Jacques Aillagon, aseguró que el sentido del informe es el de 'la concertación, más que una prohibición brutal'. Por eso, muchas de las propuestas se plantean en términos muy moderados: por ejemplo, la de advertir a los padres sobre los riesgos de la televisión para sus hijos: esparcidas por el estudio se encuentran alusiones a lo que hacen las autoridades sanitarias en relación con el peligro del tabaco, aunque la redacción está hecha de tal forma que no queda claro si proponen alguno similar. También se pide el establecimiento de un sistema de 'señales positivas' en programas para la juventud, que recomiende emisiones en las que se valore el respeto a los demás y la superación de la violencia.

El estudio no entra para nada en la información de hechos violentos. Lo cual llevó ayer al dibujante Plantu a confeccionar su chiste de primera página en Le Monde con la siguiente frase de un padre: 'Bueno... niños, a acostarse, que va a hablar Bin Laden', y uno de los chavales contesta: '¿Qué? ¡Ayer estaba Bush y nos quedamos!'

- ¿Qué es violencia? La definición aportada por los autores del estudio es de las que harán rascarse la cabeza a los programadores de televisión y a buena parte del público. Según ellos, debe entenderse por violencia 'una fuerza desordenada que atenta a la integridad física o psíquica', con la finalidad de 'dominar o destruir la humanidad del individuo'. En ese contexto, la pornografía sólo sería 'una forma particular de violencia'. La comisión menciona al realizador Oliver Stone y su película Asesinos natos, para decir que fue citada como referencia por los autores de un asesinato en 1996, así como las controversias originadas por películas como Nikita, de Luc Besson, Trainspotting, de Danny Boyle, obras de Quentin Tarentino o la trilogía Scream.

- Violaciones. 'Las películas violentas tienen efectos igualmente nefastos, cuando inducen a creencias erróneas relacionadas con la violación. Una escena de violencia sexual típica muestra a un hombre penetrando a una mujer a la fuerza que, después de haberse resistido, acaba por volver a pedirlo': la exposición a ese tipo de escenas banaliza la retórica de que 'las mujeres quieren decir sí cuando dicen que no' y 'embota el sentimiento de culpabilidad normalmente asociado al acto violento'.

- Cuidado con los niños. Especialmente importante les ha parecido a los autores un estudio realizado sobre 707 familias estadounidenses, durante 17 años, del que deducen que el consumo de televisión a los 14 años explica las agresiones sucesivas. 'Por ejemplo, si la exposición a la televisión es inferior a una hora diaria, el porcentaje de autores de actos agresivos es del 5,7%, y si es superior o igual a tres horas diarias, ese porcentaje se eleva al 25,3%'. El pediatra francés Julián Cohen-Solal considera 'muy peligroso' que los niños puedan ver una media de dos horas diarias de televisión, 'sobre todo por la mañana, solos'.

- La sexualidad. Entre las imágenes peligrosas se incluyen las pornográficas, 'que constituyen una forma de asalto violento a la intimidad afectiva de los niños, por la exposición demasiado precoz a la sexualidad de los adultos'. En fin, la televisión 'debilita la prohibición del incesto, del exhibicionismo, de la violación; es decir, de las prohibiciones más importantes que regulan la sexualidad de los adultos, y de las cuales han de responder ante la ley cuando las transgreden', dicen los autores citando a la doctora psicoanalista Marielle David.

miércoles, noviembre 13, 2002

Los países de la UE se plantean erradicar la prostitución callejera

Unos se inclinan por la regulación, mientras prosperan las mafias dedicadas a la explotación sexual.

El aumento de la prostitución en Europa, y especialmente de la callejera, ha creado un malestar ciudadano ante el que los gobiernos están reaccionando. Por una parte se trata de reforzar la lucha contra el proxenetismo, formado por redes mafiosas que han proliferado y que explotan sobre todo a inmigrantes ilegales. Por otra, se busca erradicar la prostitución callejera. Los caminos para conseguirlo son distintos: en Holanda se optó hace dos años por dar un carácter laboral a la prostitución; en Suecia, se persigue a los clientes; en Francia y en Italia, se va a prohibir la prostitución en la vía pública.

Holanda: La legalización no logra “normalizar” la actividad

Amsterdam. La legalización de los burdeles en Holanda ha resultado un fracaso. Esta es la conclusión recién publicada por el Centro de Investigación y Documentación encargado de hacer un balance a los dos años de la abolición de la ley que prohibía la prostitución. Para ello han sido entrevistadas varios cientos de personas entre prostitutas, dueños de establecimientos del ramo y policías. Ni las condiciones laborales y sanitarias de las prostitutas han mejorado, ni ha desaparecido el circuito clandestino.

La ley aprobada en el verano de 2000 consideraba la prostitución como cualquier otra actividad profesional. Bajo el nombre de “trabajadores del sexo”, deberían pagar impuestos e inscribirse en la Seguridad Social. Sobre todo se pretendía erradicar la clandestinidad, que lleva al proxenetismo, a la explotación de menores y al tráfico de inmigrantes ilegales sin recursos que ejercen la prostitución.

La realidad dos años después no responde a las expectativas. Se han dado de alta en el fisco 921 prostitutas, cuando se estima que la cifra real ronda las 30.000. Por parte oficial, ni Hacienda ha mostrado interés en obligar a sus nuevas contribuyentes a cumplir sus deberes fiscales, ni los bancos se atreven a hacer préstamos a dueños de burdeles, quienes además cada vez tienen más dificultades para encontrar personal con la documentación en regla.

Con la promulgación de la ley, no solo no desaparecieron las prostitutas ilegales de países del este de Europa, sino que las que tenían permiso de estancia o eran del país pasaron a la clandestinidad, ya que de llegar a ganar 13.600 euros al mes, como afirmaba una de ellas en la prensa nacional, pasaron a ser equiparadas a los empleados de los servicios o a quienes pasean a perros o hacen compañía.

Otro motivo del fracaso es la falta de interés de los ayuntamientos para dar licencias y practicar controles, según afirma la Inspección de Trabajo. Los burdeles con permiso desaparecen, porque en estas circunstancias la competencia los hace insostenibles. El intento holandés, que se caracteriza por permitir que los establecimientos del sexo sean negocios normales y la profesión se equipare a otras, no ha dado resultado.

Carmen Montón.

Francia: Será delito la prostitución en la calle

En Francia, el proyecto de Ley de Seguridad Interior, aprobado por el Consejo de Ministros, endurece la legislación contra la prostitución y otras actividades (mendicidad agresiva, campamentos nómadas, okupas, etc.) consideradas fuente de inseguridad ciudadana.

Hasta ahora, en Francia no estaba penalizada la prostitución, sino el proxenetismo. La prostitución callejera solo estaba prohibida, y sancionada como una infracción, si se ejercía mediante una incitación activa (palabras, gestos...). El nuevo proyecto prohíbe el incitar públicamente al comercio sexual por cualquier medio, incluida “la vestimenta o la actitud”. Y transforma la infracción en un delito penado con seis meses de cárcel y 3.750 euros de multa. De este modo, el proyecto de ley prohíbe de hecho toda prostitución en la vía pública.

En cuanto a la clientela, no solo serán perseguidos los clientes de prostitutas menores de edad, sino también los que recurran a mujeres cuya particular vulnerabilidad es manifiesta (por enfermedad, deficiencia psíquica o física, embarazo). Según el Ministerio del Interior, se trata de combatir la explotación sexual de deficientes mentales o de embarazadas, manejadas por redes mafiosas. La pena prevista es de tres años de prisión y 45.000 euros de multa.

La ley prevé también que el permiso de residencia temporal podrá ser retirado al extranjero que sea culpable de proxenetismo o de incitación a la prostitución. En cambio, la prostituta extranjera que denuncie o testimonie contra el proxeneta podrá obtener el permiso de residencia.

El proyecto ha despertado las críticas de la oposición, que considera que va contra los marginados. Pero el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, responde con energía que su proyecto sintoniza con las preocupaciones de las clases populares en materia de seguridad. Y, en el caso de la prostitución, piensa que es un modo de ayudar a las mujeres explotadas. “Es preciso acabar con la hipocresía que consiste en diferenciar entre la incitación activa y la pasiva”, declara a Le Monde. “¿Por qué la joven albanesa es puesta en una acera de París por los proxenetas? Porque no arriesgan nada. Al penalizar la incitación pasiva vamos a sacar a esas desgraciadas de las redes que las explotan”.

Italia: ¿Regular o abolir?

Roma. Como en otros países de Europa, la opinión pública italiana está cada vez más preocupada por el incremento de la prostitución. El gobierno italiano, que está ultimando un proyecto de ley que reforma esta delicada cuestión, sostiene que es utópico cancelar este “antiguo oficio” con una ley, pero sí es posible al menos combatir algunos de los fenómenos a los que está conectado.

Se calcula que existen en Italia unas 70.000 prostitutas, de las cuales la mitad son inmigrantes, y de éstas, el 50% menores de edad. En un porcentaje muy elevado de casos, la prostitución está ligada a la pura criminalidad y se ha convertido en un auténtico tráfico de esclavas.

Entre las ideas que se barajan en torno al proyecto de ley figura que la prostitución desaparezca del exterior y se pueda practicar en domicilios privados; que existan rigurosos controles sanitarios y que incluso paguen impuestos. Esta línea, representada sobre todo por la Liga Norte, choca sin embargo con la concepción de los aliados de centro (ex democristianos) de la coalición de gobierno, para quienes la “profesionalización” supone “institucionalización”, aunque al mismo tiempo sostienen que algo hay que hacer.

Las ideas del proyecto también han sido criticadas por asociaciones de voluntariado de ámbito católico que se dedican al rescate de prostitutas, como la “Juan XXIII”, que acoge actualmente a 600 y ya ha liberado, según sus propios datos, a 3.500. Según el fundador de esta asociación, es preciso penalizar al cliente, pues “es el primer y máximo responsable, ya que de hecho paga a los que explotan a estas pobres mujeres y las tienen prisioneras”.

Las primeras críticas han provocado algún cambio de rumbo con respecto a la propuesta inicial. Así, frente a la idea de que se pueda ejercer en casas de vecinos se ha precisado que, en realidad, sería mejor limitarla a chalets aislados. En el fondo, aunque se prohíbe la vuelta a los burdeles, suprimidos por ley en 1958, no se impide de hecho que las prostitutas se agrupen en locales que sean formalmente “cooperativas”. Por cuanto concierne a la penalización de los clientes, el proyecto establece penas contra aquellos que abordan a una prostituta en un lugar público.

Sobre las ideas que finalmente aparezcan en el proyecto de ley deberá discutir el Parlamento, por lo cabe suponer que la efectiva aplicación de la nueva ley no será algo inmediato.

Diego Contreras.

Aceprensa, Servicio 142/02, 30/10/2002

lunes, noviembre 11, 2002

La Unesco declara cuatro nuevas Reservas de la Biosfera en España y amplía la superficie de dos

Los nuevos espacios son Picos de Europa, Valle de Laciana, Terras do Miño y las Dehesas de Sierra Morena, con lo que nuestro país pasa a tener 24 reservas

A.A.L. (ABC, 11 de noviembre de 2002). Alcanzar el equilibrio entre la conservación de la diversidad biológica y el necesario desarrollo económico es el objetivo fundamental de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, auspiciada por la Unesco desde 1976, y que en el año 2000 recibió el Premio Príncipe de Asturias. A pesar de que hasta 1992 ningún lugar español había entrado a formar parte de esta Red, lo cierto es que en el decenio recorrido desde entonces nuestro país ha conseguido situarse en el tercer puesto, tras la Federación Rusa y China, en cuanto al número de reservas incluidas en esta Red. No se trata de una carrera, pero este dato refleja por sí solo la apuesta por el desarrollo sostenible de muchas regiones españolas, pues estos lugares se eligen por su capacidad para conciliar el uso de los recursos biológicos con el devenir de la naturaleza, para lo que es absolutamente necesario la implicación de las comunidades locales.

Picos de Europa, el Valle de Laciana (León), las Terras do Miño (Lugo) y las Dehesas de Sierra Morena han sido los últimos lugares en sumarse a la Red, pues contienen valores naturales incuestionables, pero también frágiles, que es necesario conservar. Así, la reserva de Picos de Europa coincide con el territorio del parque nacional del mismo nombre, compartido por Asturias, Castilla y León y Cantabria. Pero la singularidad de este espacio radica en que entre sus imponentes macizos viven 1.500 personas, situación por otra parte excepcional en toda la red de parques nacionales españoles. Su declaración como Reserva de la Biosfera supone, por tanto, un reconocimiento a los valores naturales de este espacio protegido y a la gestión realizada por el parque nacional.

Las 22.000 hectáreas del Valle de Laciana, situado en el municipio leonés de Villablino, son un ejemplo de la montaña cantábrica en su vertiente meridional, la de mayor influencia mediterránea, y en la que confluyen diversas actividades humanas con altos valores ecológicos. Por su parte, la nueva reserva de Terras do Miño abarca aproximadamente dos tercios de la provincia de Lugo, con más de 363.000 hectáreas de superficie. Un territorio donde se encuentra la cabecera del río Miño y por el que fluyen sus afluentes, por lo que se hace necesario una apuesta por el desarrollo sostenible como modelo de futuro.

Entre las reservas de nueva creación tiene especial interés la de las Dehesas de Sierra Morena, pues por primera vez se otorga máximo reconocimiento internacional a un modo de aprovechamiento tradicional de los recursos naturales mediterráneos como es la dehesa -pastizal arbolado que permite un pastoreo sostenible a menudo en terrenos muy pobres-, y que coexiste con una elevada biodiversidad. Esta nueva reserva abarca una superficie de más de 425.000 hectáreas y se extiende por las serranías del norte de las provincias de Huelva, Sevilla y Córdoba.

Además, el buen hacer en la gestión de dos reservas ya existentes ha llevado a la Unesco a ampliar su extensión. Tal es el caso de la reserva del Canal y los Tiles, en la isla de La Palma, que ahora se amplía a la totalidad del territorio insular, incluyendo también algunos sectores de sus aguas como reservas marinas. La Palma se convierte así en la tercera isla canaria, tras Lanzarote (1993) y El Hierro (2000) en tener bajo esta figura de protección a todo su territorio. Del mismo modo, se amplía la reserva de Muniellos a la cuenca del Alto Narcea, Degaña e Ibias (Asturias), pasando de unas 15.000 hectáreas a más de 50.000.