El riñón de un joven judío asesinado en atentado salva a una niña palestina
JERUSALÉN, 22 septiembre 2002 (ZENIT.org).- La familia del estudiante judío escocés que falleció el pasado jueves en el atentado suicida de Tel Aviv, donó uno de sus riñones a una niña palestina de siete años, según informó hoy el diario israelí Maariv.
La familia de Yoni Jessner, de 19 años, decidió donar sus órganos, y uno de sus riñones le fue implantado a Yasmin Abu Ramila, una niña palestina de siete años residente en Jerusalén Este, según el diario.
«No tengo palabras para agradecer a la familia de la víctima del atentado. Me uno a su tristeza y les agradezco la donación del órgano que ha salvado la vida de mi hija», declaró Dina, la madre de la niña palestina, que esperaba el órgano desde hace dos años.
JERUSALÉN, 22 septiembre 2002 (ZENIT.org).- La familia del estudiante judío escocés que falleció el pasado jueves en el atentado suicida de Tel Aviv, donó uno de sus riñones a una niña palestina de siete años, según informó hoy el diario israelí Maariv.
La familia de Yoni Jessner, de 19 años, decidió donar sus órganos, y uno de sus riñones le fue implantado a Yasmin Abu Ramila, una niña palestina de siete años residente en Jerusalén Este, según el diario.
«No tengo palabras para agradecer a la familia de la víctima del atentado. Me uno a su tristeza y les agradezco la donación del órgano que ha salvado la vida de mi hija», declaró Dina, la madre de la niña palestina, que esperaba el órgano desde hace dos años.

