Molina: 'Físicamente no ha sido fácil, pero fue más duro psicológicamente'
El portero del Deportivo de La Coruña José Francisco Molina compareció públicamente junto al médico del club blanquiazul, César Cobián, y el jefe de Oncología del Instituto Valenciano de Oncología, Vicente Guillén, para confirmar que ha recibido el alta médica tras recuperarse de un cáncer testicular.
'Ha sido duro, físicamente no ha sido fácil, pero ha sido peor psicológicamente', manifestó el cancerbero. Molina no sabe todavía si, a partir de ahora, será mentalmente más fuerte. 'Con el tiempo pueden surgirme problemas que antes me costaba superarlos, entonces sabré si soy más fuerte', indicó.
Para el futbolista valenciano, ha sido más fácil la recuperación física que soportar la presión psicológica del tratamiento. 'En el hospital estaba fastidiado, soy una persona muy activa y, al verme 20 días encerrado, era duro', manifestó el jugador, que contó 'con el apoyo de mucha gente' que le facilitó el largo momento de su recuperación.
Molina señaló que la única forma de superar una enfermedad tan grave es 'luchar contra ella' y, además, subrayó la importancia de 'no estar lamentándose las 24 horas del día', algo complicado por la rémora física que supone el tratamiento de quimioterapia.
El jugador del Deportivo de la Coruña agradeció a todos los que le apoyaron en tan duro trance: familia, médicos --con mención especial para el doctor Bustos, que fue quien le detectó la enfermedad--, amigos y la gente de Valencia y La Coruña.
Por otro lado, mandó todo su ánimo 'para la gente que está luchando contra la enfermedad'. Además, pidió 'a todos los que en un futuro se les pueda diagnosticar' que estén 'tranquilos', porque es una enfermedad 'dura, en la que se puede salir adelante'.
Molina explicó que se encuentra 'muy bien' de ánimo. No en vano, llevaba esperando tres meses el momento de su recuperación. Por otro lado, confirmó que puede alcanzar un buen tono físico en un espacio de tiempo no muy largo. 'Aunque llevo tres meses sin entrenarme con un equipo, no estoy tan mal, porque he estado trabajando en un gimnasio con un preparador físico', indicó.
Por último, confirmó que habló en su día con el ex-valencianista Luboslav Penev, que también se recuperó positivamente de la misma enfermedad. 'Hablé una vez con él, es muy majo y me animó mucho. Es un número uno', manifestó Molina, que se mostró agradecido tanto con las personas que le llamaron por teléfono para mostrarle su apoyo como con las que no lo hicieron 'por no molestar'.
COMENZO A VER LA LUZ EN EL SEGUNDO TRATAMIENTO.
El doctor Vicente Guillén manifestó que José Molina ha sido 'un paciente ejemplar' y confirmó que ha recibido cuatro tratamientos de quimioterapia. Sin embargo, indicó que en segundo ciclo comprobó que había 'una remisión completa de la enfermedad', que después se confirmó 'tras el último tratamiento'.
'Molina está bien, ha respondido perfectamente al tratamiento y no ha tenido ningún efecto secundario importante. Ya puede hacer una vida normal', aseguró el jefe de Oncología del IVO. Guillén señaló que el futbolista no siguió ningún tratamiento 'especial' y que demostró 'una honestidad importante' al someterse al mismo.
Guillén confesó que, del mismo modo que Molina encajó 'bastante bien', el tratamiento, 'no todos los pacientes lo soportan igual', aunque estaba 'dentro de lo previsto' su total recuperación. Por último, adelantó que Molina seguirá sometiéndose a revisiones periódicas, cada dos meses durante el primer año, y después se le realizarán cada vez más con menor asiduidad.
Por su parte, el jefe de los servicios médicos del Deportivo, César Cobián, se mostró 'muy contento' con la recuperación del jugador. 'Por fin estamos todos, teníamos un hueco en nuestro corazón', manifestó.
En cuanto a su puesta a punto, señaló que se incorporará al trabajo el próximo día 20 de enero. 'Seguirá un trabajo específico lento y progresivo, para adaptarlo a la competición. Tendrá una rápida recuperación, porque además ocupa un puesto específico que requiere de menos exigencias que otros', terminó.
EUROPA PRESS (MADRID)
El portero del Deportivo de La Coruña José Francisco Molina compareció públicamente junto al médico del club blanquiazul, César Cobián, y el jefe de Oncología del Instituto Valenciano de Oncología, Vicente Guillén, para confirmar que ha recibido el alta médica tras recuperarse de un cáncer testicular.
'Ha sido duro, físicamente no ha sido fácil, pero ha sido peor psicológicamente', manifestó el cancerbero. Molina no sabe todavía si, a partir de ahora, será mentalmente más fuerte. 'Con el tiempo pueden surgirme problemas que antes me costaba superarlos, entonces sabré si soy más fuerte', indicó.
Para el futbolista valenciano, ha sido más fácil la recuperación física que soportar la presión psicológica del tratamiento. 'En el hospital estaba fastidiado, soy una persona muy activa y, al verme 20 días encerrado, era duro', manifestó el jugador, que contó 'con el apoyo de mucha gente' que le facilitó el largo momento de su recuperación.
Molina señaló que la única forma de superar una enfermedad tan grave es 'luchar contra ella' y, además, subrayó la importancia de 'no estar lamentándose las 24 horas del día', algo complicado por la rémora física que supone el tratamiento de quimioterapia.
El jugador del Deportivo de la Coruña agradeció a todos los que le apoyaron en tan duro trance: familia, médicos --con mención especial para el doctor Bustos, que fue quien le detectó la enfermedad--, amigos y la gente de Valencia y La Coruña.
Por otro lado, mandó todo su ánimo 'para la gente que está luchando contra la enfermedad'. Además, pidió 'a todos los que en un futuro se les pueda diagnosticar' que estén 'tranquilos', porque es una enfermedad 'dura, en la que se puede salir adelante'.
Molina explicó que se encuentra 'muy bien' de ánimo. No en vano, llevaba esperando tres meses el momento de su recuperación. Por otro lado, confirmó que puede alcanzar un buen tono físico en un espacio de tiempo no muy largo. 'Aunque llevo tres meses sin entrenarme con un equipo, no estoy tan mal, porque he estado trabajando en un gimnasio con un preparador físico', indicó.
Por último, confirmó que habló en su día con el ex-valencianista Luboslav Penev, que también se recuperó positivamente de la misma enfermedad. 'Hablé una vez con él, es muy majo y me animó mucho. Es un número uno', manifestó Molina, que se mostró agradecido tanto con las personas que le llamaron por teléfono para mostrarle su apoyo como con las que no lo hicieron 'por no molestar'.
COMENZO A VER LA LUZ EN EL SEGUNDO TRATAMIENTO.
El doctor Vicente Guillén manifestó que José Molina ha sido 'un paciente ejemplar' y confirmó que ha recibido cuatro tratamientos de quimioterapia. Sin embargo, indicó que en segundo ciclo comprobó que había 'una remisión completa de la enfermedad', que después se confirmó 'tras el último tratamiento'.
'Molina está bien, ha respondido perfectamente al tratamiento y no ha tenido ningún efecto secundario importante. Ya puede hacer una vida normal', aseguró el jefe de Oncología del IVO. Guillén señaló que el futbolista no siguió ningún tratamiento 'especial' y que demostró 'una honestidad importante' al someterse al mismo.
Guillén confesó que, del mismo modo que Molina encajó 'bastante bien', el tratamiento, 'no todos los pacientes lo soportan igual', aunque estaba 'dentro de lo previsto' su total recuperación. Por último, adelantó que Molina seguirá sometiéndose a revisiones periódicas, cada dos meses durante el primer año, y después se le realizarán cada vez más con menor asiduidad.
Por su parte, el jefe de los servicios médicos del Deportivo, César Cobián, se mostró 'muy contento' con la recuperación del jugador. 'Por fin estamos todos, teníamos un hueco en nuestro corazón', manifestó.
En cuanto a su puesta a punto, señaló que se incorporará al trabajo el próximo día 20 de enero. 'Seguirá un trabajo específico lento y progresivo, para adaptarlo a la competición. Tendrá una rápida recuperación, porque además ocupa un puesto específico que requiere de menos exigencias que otros', terminó.
EUROPA PRESS (MADRID)
Los momentos previos al encuentro con el rector de la Universidad de Kabul, Mohammad Akbar Popal, y con el ministro de Educación Superior afgano, Sherief A. Fayez, estuvieron cargados de nerviosismo, pero pronto los rictus cansados y de sueño comenzaron a cobrar vida. Y es que, al encontrarnos cara a cara con quienes habíamos estado conversando telefónicamente (comprobamos que el teléfono hace amigos) desde el mes de septiembre, todo fueron sonrisas y abrazos.
Una imagen vale más que mil palabras, y Gaceta Universitaria quiso que toda la comunidad académica afgana pudiera retener un momento como el vivido el sábado, no sólo en su retina, sino también en sus oídos.
Si hay un grupo de estudiantes que disfrutó de nuestra visita fue el de Shukriá Nawabi, profesora de 28 años que imparte clase de español e inglés. Ella también tuvo palabras de agradecimiento para Gaceta Universitaria, y para todos los estudiantes de nuestro país, e incluso no dejaba de anotar todo lo que se iba deciendo. A la hora de despedirnos, los alumnos se aproximaron a nuestros jeeps, con la esperanza de que los universitarios españoles volvieran a acordarse de ellos. El rector, por su parte, se quedó 'devorando' nuestros periódicos, tras haber insistido en que visitáramos el Auditorio, pero ya no había tiempo. La idea de una segunda visita cobró entonces más fuerza.

